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Todo lo que necesitas saber sobre compresas de tela.

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Todo lo que necesitas saber sobre compresas de tela

¿CÓMO SE USAN?

Lava tu compresa antes de usarla por primera vez. Además de estar limpia, ayudará a los tejidos a absorber mejor la sangre.

Pon tu compresa con el estampado hacia arriba (ésta es la capa que toca tu piel) y abraza tu ropa interior con las alas. Abrocha el corchete que mejor se ajuste para que no se mueva.

Cuando te la quites, enjuágala con agua fría para eliminar el exceso de sangre y déjala en un barreño con agua durante unas horas. Después, lávala a mano o en la lavadora y seca al Sol.

Si no estás en casa, dóblala sobre sí misma y métela en una bolsita impermeable.

 

¿CÓMO SE LAVAN LAS COMPRESAS DE TELA?

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 Las compresas pueden ser lavadas a mano o a máquina con agua fría y tu detergente o jabón habitual.

Si las metes en la lavadora procura que la temperatura sea menor de 40ºC (a mayor temperatura el PUL se irá deteriorando) y NO utilices suavizante (impermeabiliza el algodón de la compresa y absorbe peor la sangre).

 

¿COMO EVITAR LAS MANCHAS DE SANGRE?

Lo mejor es no dejar que la sangre seque durante mucho tiempo en la compresa, para evitarlo haremos un "prelavado".

El prelavado consiste en retirar el exceso de sangre y sumergir la compresa en un barreño con agua fría (el agua caliente fija las manchas de sangre) justo después de quitártela.

Para una mayor eficacia, añade polvo quitamanchas al agua y remueve (sino tienes, lo puedes sustituir por sal o un chorrito de vinagre). De esta forma evitarás que la sangre se adhiera al tejido.

 

¿QUÉ HACER CUANDO YA HAY MANCHAS DE SANGRE?

¡Tranqui, que tenemos remedios pa' to!

Para quitar las manchas de sangre hay varios trucos. Lo más eficaz según nuestra experiencia es utilizar un polvo quitamanchas, si es ecológico mejor. Sumerge tu compresa en un barreño con agua fría y el polvo y remueve. Deja actuar hasta 24 horas y después enjuaga y seca al Sol.

 El agua oxigenada también es una buena aliada, aplícala sobre la mancha y deja actuar un par de horas. Después enjuaga y seca al Sol. 

Si no tienes nada de esto por casa, prueba este truco:

Sumerge tu compresa en un barreño con agua fría y sal o vinagre y remueve. Ayudará a desincrustar las partículas de sangre del tejido. Después enjuaga y seca al Sol.

Ya te habrás dado cuenta de que el Sol también es eficaz contra las manchas. Tiene efecto quitamanchas y antibacteriano de forma natural. ¡Así que, seca tus compresas al Sol siempre que puedas! Para un mayor efecto, remoja tu compresa de vez en cuando.

 

¡UNOS TIPS PARA ALARGAR LA VIDA DE TU COMPRESA!

- No uses suavizante. Si ves que queda muy tiesa, estírala un poco con las manos.

- No la seques en la secadora ni en ninguna fuente de calor como un radiador.

- No frotes la compresa en exceso. Si la mancha no sale, aplica alguno de los consejos que te damos arriba.

- Desabrocha los corchetes sin tirones.

- No la planches, no le hace falta.

 

¿Aún te quedan dudas? Pues Chi-Chi, ¡sólo tienes que contárnoslas!

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