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Es posible generar menos basura y dar un paso con cada menstruación en la lucha contra el cambio climático evitando el uso de compresas y tampones desechables. 

Hemos estado usando estos productos durante años sin saber que en su producción se utiliza plástico y sus derivados. Los cuales contaminan suelos, ríos y océanos, llegando a formar auténticas islas, como la que hay en el Océano Pacífico. 

"En los últimos 50 años se han acumulado 20 billones de compresas y tampones, que tardarán al rededor de 800 años en descomponerse, dejando un rastro de microplásticos en los océanos". 

Y es que tanto compresas como tampones están fabricados, en su mayoría, con un 90% de plástico. Se utilizan compuestos de algodón blanqueado, rayón y distintos tipos de polímeros, o lo que es lo mismo, plástico puro. El problema aparece porque estos materiales no son biodegradables y pasarán, según los expertos, hasta 800 años para descomponerse en microplásticos.

 El plástico, no solo tiene efectos negativos en el medioambiente, sino que también afecta directamente a nuestra salud. Los disruptores endocrinos que se liberan del plástico se relacionan con enfermedades como la diabetes y la pérdida de fertilidad, con malformaciones y con determinados casos de cáncer como el cáncer de mama, de vejiga o de próstata.

"Los disruptores endocrinos son sustancias químicas tóxicas ajenas al cuerpo humano, capaces de alterar el equilibrio hormonal".

 

Otro de los problemas asociados a estos productos menstruales es el "shock tóxico", que no es muy frecuente pero puede ser muy grave, poniendo en riesgo la vida del/la afectado/a.

" El shock tóxico es una afección grave producida por una bacteria que se asocia al gel súper absorbente conocido como poliacrilato, que se encuentra en compresas y tampones".

 

Otro problema conocido de las compresas desechables es que, debido a los químicos que contienen, frecuentemente generan irritación y picor en la zona genital, secreciones anormales, mal olor, inflamación, molestias al orinar e incluso infecciones.

 

Está más que demostrado que el uso masivo de compresas y tampones afecta de forma negativa tanto a la salud humana, como a la calidad del ecosistema debido a su impacto medio ambiental, aparte del malgasto de los recursos del planeta.

El uso de compresas reutilizables o copa menstrual hará que se reduzcan las 45 mil millones de compresas y tampones que se generan como residuo en todo el mundo en un solo un año.

"Por el tiempo que dura el uso de una compresa de tela (3-5 años) se ahorrarán aproximadamente 250 compresas desechables".

Usar las compresas de tela beneficia nuestra salud y la salud del planeta que habitamos. ¡No lo dudes más, evita las enfermedades y lucha contra el cambio climático en cada menstruación!

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