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FASE MENSTRUAL

FASE MENSTRUAL

Chi-Chi x La Caravana Roja

Queridxs, 

ahora que ya estamos en contexto, conocemos el significado de salud menstrual, hemos desmitificado unos cuantos tabúes, no nos andaremos con más rodeos...


En este artículo vamos a hablar única y exclusivamente de todo lo que concierne a la primera fase, la MENSTRUACIÓN. (Aunque todo todo… no nos da la extensión, ¡pero sí lo más relevante!) 


¿Sabéis qué nos sucede a nivel hormonal, a nivel físico o emocional? ¿Si? ¿No? ¡¡Pues vamos a ello!!


Esta fase da comienzo al ciclo menstrual y es con la que nos adentramos en el maravilloso mundo de la ciclicidad, con nuestra primera gota de sangre: la menarquia o primera menstruación.


Esta fase puede durar entre 3 y 8 días, empezando y terminando por un sangrado leve más oscuro y siendo los días de entremedio los de sangrado abundante de color vivo. La medida de pérdida sanguínea saludable es entre 30 ml hasta 80 ml por ciclo aproximadamente. [Si utilizas copa menstrual puedes verter la sangre en un tarro con las medidas marcadas en mililitros y comprobar la cantidad de sangre que expulsas en cada fase menstrual]



El sangrado es el resultado de un complejo juego hormonal(1) que hace que la membrana que se ha estado creando en las paredes del útero durante todo el ciclo (llamado  endometrio), se desprenda hasta ser expulsado por la vagina. 


-¿Pero el endometrio se transforma en sangre y eso es lo que se expulsa en la menstruación, o como va eso? Os estaréis preguntando...


La sangre que expulsamos se compone de agua, sangre fresca, mucosa vaginal o moco cervical, células muertas del endometrio (esa membrana que se crea durante el ciclo y que durante el embarazo sirve de colchoncito para el feto), lípidos y proteínas, hormonas, células madre y ARN (ácido ribonucleico).

 

-¿Y el óvulo, también sale con toda esta mezcla que compone la sangre?


No, el óvulo cuando no es fecundado se deshace. Eso que nos han contado de  que el óvulo no fecundado es expulsado junto con la sangre, no es cierto como tal. En el momento en que no se fecunda el óvulo (generalmente durante la fase ovulatoria) tiene unos 14-16 días (durante la fase premenstrual) para deshacerse. Los restos de éste son llevados a la sangre que luego expulsamos durante la fase menstrual.


-Óyeme y… ¿qué es eso del juego hormonal?


(1)Las hormonas protagonistas, que fluctúan y provocan el sangrado, son el ESTRÓGENO y la PROGESTERONA. Durante esta fase la progesterona cae en picado mientras suben paulatinamente los estrógenos. Este hecho estimula el hemisferio cerebral izquierdo, caracterizado por la locuacidad (hablar mucho), rapidez en el procesamiento de la información, etc. es decir, todo aquello más vinculado a la racionalidad y lo cognitivo.

La subida de los estrógenos durante esta fase ayuda a preparar el cuerpo para la ovulación y fecundación (14-16 días más tarde del primer día de sangrado), estimulan la líbido y también se encargan de redistribuir la grasa corporal y proteger los huesos, de entre otras de las funciones que desarrollan.

 

 

-¿Por qué sentimos molestias durante la menstruación?- (Ojo, molestias, que no hablamos de dolor)

 

Nuestro cuerpo, que es muy sabio, provoca contracciones uterinas para que se desprenda bien el endometrio de sus paredes. Estas contracciones hacen que podamos sentir molestias en el vientre bajo o lumbares. Además, la energía que invierte nuestro cuerpo para llevar a cabo este proceso de expulsión, hace que el resto de órganos funcionen más lentos, y por ende, nos sintamos algo más fatigadas (3).

 

Durante esta fase el cuello del útero o cérvix se encuentra muy bajo (más cerca del orificio de la vagina), algo más blando que durante las otras fases y abierto (1 mm) para facilitar la salida de la sangre. [Durante esta fase podrás tocar y conocer tu cérvix o cuello de útero fácilmente, introduciendo el dedo índice o corazón]

 

-¿Fatigadas? ¿Exactamente a qué afecta esta fatiga?

 

(3)A nivel anímico y energético solemos sentirnos mucho más bajitas, con necesidad de cuidados, tranquilidad y mucho calor(4). Con tal de experimentar una menstruación liviana, lo más apropiado es permitirnos el descanso, dormir, soñar, meditar, leer, etc. para respetar el intenso trabajo que hacen nuestros órganos para seguir expulsando el endometrio y no hacerles desviar la energía en otros órganos (que podría provocar malestares y más molestias).

 

(4)Entendiendo la fase menstrual desde una perspectiva algo más espiritual y conectada con la naturaleza, la podemos relacionar con la estación de invierno. Es por ello que el calor en el vientre bajo y lumbares, y las infusiones suelen sentar tan bien. Apetece encerrarse en la cueva (la casa, vaya) ya que también está vinculada a la fase lunar: luna nueva. Fase que invita a la introspección y el mirar hacia adentro y alimentar la reflexión, la lectura, el aprendizaje... Además, el arquetipo anciana define esa sabiduría y locuacidad de la que hablábamos antes, esa capacidad de estructura y organización de las ideas que predomina durante esta fase ya que se activa nuestra parte más racional.

 

-¿Y por qué se hacen esas comparaciones o esas relaciones?

 

Básicamente, la relación que surge entre cada fase menstrual con la estación del año, estación de la luna y arquetipo se debe a una relación de energías o sensaciones. Generalizando mucho, la forma en que vivimos y nos sentimos durante cada fase del ciclo está estrechamente vinculada a la forma en que vivimos y nos sentimos bajo la influencia de la luna, la estación del año y el arquetipo.

 

Además, es muy interesante lo que simboliza esta fase: la ‘muerte’.  Se expulsa el sangrado dejando ir muchos componentes (mencionados anteriormente) fruto de un trabajo intenso hormonal y físico, dejando atrás un ciclo para dar comienzo a uno nuevo. Se trata de una oportunidad para trabajar el desapego, momento de liberación donde dejamos atrás lo viejo y damos la bienvenida a lo nuevo.

 

-¿Y porqué no nos han enseñado esto antes? Me habría sido muy útil tener toda esta información.- Estaréis pensando…

 

Se llama PATRIARCADO. Éste pretende que no estemos vinculadas y conectadas con nuestro cuerpo, porque sabe que el ciclo menstrual es una herramienta de autoconocimiento, autonomía y empoderamiento MUY PODEROSA, que afecta negativamente a su sistema de creencias de superioridad, control, privilegio, abuso de poder, etc.

Con lo cual se dedica a desinformar, ocultar información y negar la idea de que menstruar es señal de salud y es algo natural (Salud Menstrual). Utiliza diversas estrategias para que rechacemos nuestros cuerpos y ciclicidad. La forma más visible es a través de la publicidad: mostrando  la sangre de color azul (perdonarme pero nunca la he visto de ese color, igual es menstru alienígena, quien sabe), vendiéndonos productos desechables con perfumes (haciéndonos pensar que la menstruación huele mal y da asco), haciéndonos creer que el dolor durante el ciclo es normal (que como hemos visto, no lo es) y un largo etc. de mitos y tabúes que podéis encontrar en el artículo Mitos y creencias sobre el ciclo menstrual.

 

Este sistema, al igual que el capitalismo (que van juntitos de la mano campando a sus anchas) está obsoleto, no es sostenible. Porque no respeta los límites planetarios ni los límites humanos o de los seres vivos, cómo se está demostrando cada vez de manera más clara.

 

Hacer todo aquello que el patriarcado pretende arrebatarnos, es revolucionario además de saludable. Te proponemos una serie de pautas de autocuidado para que puedas hacer en tu casa y vivirte durante la fase menstrual cuanto más liviana mejor.

 

  1. Agendar durante los días 2, 3 y 4 de la fase menstrual, ratitos de descanso, lectura, pintura, vida contemplativa, y quietud. ¿Parece fácil eh? Pues parar y bajar las revoluciones  es de las tareas que nos resultan más complicadas.
  2. Tomar infusiones (2 al día) de las siguientes hierbas cuyos beneficios son diversos (antiespasmódicos, antiinflamatorios, relajantes, estimula la circulación sanguínea, reduce gases etc.): anís, camomila, salvia, jengibre, cúrcuma, milenrama, lavanda, canela, hinojo, orégano, etc. Te invitamos a curiosear los beneficios de cada hierba para que tomes la que mejor encaje con tu menstruación.
  3. Usar sacos de calor para poner en la zona del vientre bajo y/o lumbares cuando sintamos alguna contracción o espasmo.
  4. Masturbarte o mantener relaciones sexuales.
  5. Ponerte una canción que te active el nervio bailongo, y dibujar círculos con la cadera, al ritmo que sientas, para activar la circulación sanguínea de la zona de la pelvis y ayudar así a desinflamar la zona.
  6. Procurar una alimentación saludable y equilibrada, evitando el consumo excesivo de alimentos inflamatorios: alcohol, alimentos procesados altos en azúcar y grasas, café y té, por ejemplo. E ingerir alimentos ricos en Omega3 y hierro: pescado, frutos secos, semillas, huevos, legumbres, vitamina C, etc.
  7. Hidratarse es muy importante, ya sea bebiendo más agua o acompañando las comidas con caldos y sopas.

Ya somos muchas las que trabajamos a diario visibilizando la realidad de ser cíclica y/o menstruante, con mucha transparencia y orgullo. Bien sea investigando y publicando saberes, practicando el autocuidado o compartiendo con las amistades todo lo que sabemos sobre el ciclo menstrual para generar un efecto multiplicador.

Queremos invitarte a que te sumes al movimiento de cultura menstrual, probando los tips que proponemos y compartiéndolos, investigando sobre cultura menstrual y difundiendo el mensaje con tal de derribar tabúes y mitos para poder vivirnos libres de dolor, vergüenza y limitaciones. 

 

Sara Antler,

para MadeInMaina.

 

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